ERA BÒRDA DE BENJAMÍN
Telf: 97 364 51 13
Dirección: plaça dera Glèsia(25598) Salardú (Val d'Aran)
Precio aprox: 20-25 euros
Especialidad: Cocina aranesa tradicional
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Posiblemente este es el restaurante donde más a gusto he estado y más amablemente me han tratado...no quisiera pensar que era porque éramos los únicos clientes del restaurante!
Nada más entrar te sientes a gusto. El local era como una antigua masia aranesa con herramientas y fotos antiguas colgadas de las paredes y con unas lámparas recubiertas por una especie de pañuelos con puntilla. Todo muy familiar
Nos atiende muy amablemente una señora y, antes de empezar a traer la comida que habíamos pedido nos trajo unas tostaditas con secallona, olivas arbequinas y patatas chips totalmente caseras.
De primero nos deleitamos con algunas de las especialidades de la casa: sopas gratinadas de queso, ajo y cebolla (sopa con el ingrediente principal, una rebanada de pan flotando en la sopa que llevaba queso y, todo ello, a gratinar) y olla aranesa (como un cocido con ingredientes como albóndigas, butifarra blanca y negra y fideos). Podemos catalogarlo todo de sublime. Quizás no debería decirlo pero Wisconsin se comió tres platitos de Olla (te dejan la olla al lado y la persona se va sirviendo y hay mucha cantidad)
Los segundos también eran espectaculares. Los amigos que nos acompañaban comieron trucha con pasas y piñones (delicioso) y costillitas de cordero (quizás por sencillo, parecía lo más "flojo" de todos los platos). Wisconsin comió Bacalao al horno que estaba exquisito y un amigo y yo comimos "civet" de jabalí que es como un estofado de carne de jabalí, sin patatas y que venía acompañado de unas tostaditas con mermelada de arándanos y trozos de pera cocinada...todavía se me caen las lágrimas pensando en la carne de jabalí deshaciéndose en mi boca junto a la pera o a la mermelada...muy, muy bueno (quizás un poco fuerte para cenar).
De postre, una de nuestras amigas probó la "crêpe" flambeada que tenía trocitos de naranja (otra de las especialidades de la casa).
Otra amiga probó una "crêpe" normal, sólo con azucar y yo probé ciruelas con un licor (no quisiera meter la pata pero creo que era algo así como "aranyac"...no me hagáis mucho caso). Para entonces yo ya me había olvidado de la compostura y, dado que estábamos en familia, me desabroché el pantalón...lo siento por los del protocolo.
La verdad es que a nadie nos entraba un café en aquel momento y decidimos no tomar. 22 euritos nos cobraron. ¡Genial!
La anécdota de la jornada fue que, cuando se aproximaban los postres empezó una tremenda tormenta que provocó que se fuera la luz y nos comimos los postres a la luz de unas velas que nos puso aquella atenta mujer. Esto hizo que empezáramos una conversación con la dueña que desencadenó en que su marido nos acompañara en coche hasta nuestros coches que teníamos un poco apartados del restaurante. Aquella amabilidad casi hace que quisieramos raptar a aquella pareja y traérnosla para casa para que hicieran de nuestros papás.
Sitio bonito, servício excelente, comida espectacular y buen precio...si vas a Salardú pásate por allí.
